2/4/10
mas largo que domingo sin plata
pero eso me busco por no comprar antes... aunque ya me lo esperaba, de todas formas, ya casi se acaba el día
mañana cuando me levante ya casi todo esto habrá terminado, aunque yo insisto en el que mas da... a quien le importa... pues yo por ratos no se si yo si o yo no o a mi si o a mi no
la vara es que el día apesta, y otra cosa es que por ratos mi familia insiste en hacerme ir a la iglesia, con que fin?? creo que ellos piensan que con ir a misa o a la iglesia creeré en dios, pues no... si leen el blog sepan que no
si me escuchan cuando se los digo, ya sabrán que no
hoy los dejo con esta edición corta solamente para expresar mi renuencia ante la religión y cualquier actividad que esta implique o meta su "cuchara" (no se confunda con la versión venezolana de "cuchara") cuchara a lo tico...
29/3/10
después de un tiempo
como tenía que ser...
pero no fue para nada mejor
pero tampoco puedo decir que haya sido peor
fue otro tiempo nada más
sin embargo fue el tiempo para otras personas
pero en este otro tiempo
también fue otro tiempo para mi
pero solo pasó...
no dejó huella, no dejó mas que el recuerdo
por lo menos no en mi
la dejó pero no marcó mas que una pequeña parte
pero y cual es el punto
el punto es que todavía no se para donde voy
la cuestión con este tiempo es que...
por culpa de otros aprendí yo
pero no se que aprendí
o talvez si, pero todavía no se si es el punto
el punto es que el tiempo no tiene punto
el punto es que el punto no tiene tiempo tampoco
el tiempo no tiene punto pero ese tampoco es el punto
el punto es que en estos días de vacaciones...
(gracias a los católicos)
estoy de vago y me pagan por ello
el punto es que la gente se aferra a hacer cosas que
durante todo el año no hacen
como comprar cantidades gigantes de cerveza y guaro
como tomar más de lo normal porque los bares los cierran
cerrar los bares... para que si igual tomamos?
comer sardinas y atunes que se compran mucho mas caros de lo normal
que ya normalmente son caros
como rezar antes de comer (obvio cuando rezaron ya yo había comido y
como es de mala educación hablar con la boca llena)
hacen cosas como reunirse en grupos sumamente grandes y llorar porq
txus se murió o lo mataron
cosas como comer encurtido (encurtido??)
hacen cosas como irse para la playa, para que si no hay venta de birras
hacen cosas como ver las mismas viejas películas
yo prefiero ver peliculas de viejas...
lloran con la misma película año con año
mal actuada, mala trama, historias poco creíbles
o creíbles pero que pasaron hace ya miles de años
o que se inventaron hace miles de... a quien le importa?
la gente hace cosas como no comer carne
y los pescados, en realidad los mariscos en general
terminan pagando las consecuencias
hacen cosas como gastar mas de la cuenta en un paseo
en un almuerzo
en un cuarto de hotel
o de motel
no se si están abiertos los moteles pero si lo estuvieran yo pagaría uno
en fin...
todas estas cosas que a diferencia de todos los demás días
solo dos no hacen
ir al bar
comer carne de res
el resto todo es lo mismo de siempre
tambien me acorde de estas
van a misa toda la semana a esas sesiones larguísimas
casi interminables
se confiezan
y en base a esta última... para que contarle lo que uno hace
que de acuerdo el criterio de algunos no es correcto
(si... pecados)
y contarselos a otro humano que tambien los comete o cometera los suyos
mejor comete esa comida rapido o no hay postre
(eso me decían mis tatas en otro tiempo anterior a este)
y es q hablando de tiempos sale el famoso héroe de la otra columna
Tufemo, la diferencia de él es que su tiempo no ha sido lineal
y el si sabe que todas estas historias de ben hur y txuta y estos otros locos
pero dejémoslo en paz (a Tufemo) que después me cobran derechos de autor
el punto ahora será que ya me aburrí de escribir y dudo que alguno
haya llegado hasta aquí abajo leyendo
si no lo hicieron no me importa
si lo hicieron
tampoco me importa
y lo malo de estos tiempos es que por culpa de los católicos
no me dejaron comer carne
si es tanta la vara porque no clausuran los estantes o refrigeradores
donde almacenan la carne
además no permiten comer carne ni tomar birra en el asqueroso ambiente del bar
pero si hay HP's que se matan porque se caen mal o porque de todas forma
se compraron birras y chocaron o porque se confiaron en la playa y mamaron
con una ola gigante
pero eso está bueno de todas formas somos muchos y no todos tenemos derecho a vivir
lo mejor sería un superterremoto o una pandemia gigante
una tercera guerra o un meteorito (hay que ver donde mete el orito para luego sacarlo)
para que se muera la mayor cantidad de gente posible
aunque solosobrevivan los de plata pero al menos no tendrán en que gastarla
o pobres a quien presumirle
y si no hay pobres no habrà entonces una contraparte
asi que ellos tendrán que fungir de pobres
pobres los que lean esto
27/3/10
El Empacho y otras notas...


Les dejo esta entrega del compañero navegante y mas que co-dueño del bar de moe y de la columna en decadencia.
La historia del Empacho es así...
entendieron?
Ahora si, la historia de la columna es así…
Todo inició una mañana de Abril
Hay que pereza contarles… mejor se leen el libro, no cuenta la historia de cómo fue escrito pero si cuenta la historia de Raymond…
Eso es todo lo que les cuento, no se defraudarán
Bueno aparte del aporte aparte…
Les cuento que hace pocos días pasé por la desgracia de cumplir años, y es que desgracia por que todo me salió al revés de lo que tenía planeado, aunque esa no sea la desgracia les cuento que si lo fue cumplir años, porque?? Todavía lo preguntan!! No se leyeron la historia del anticumpleaños, por ahí anda el asunto, cumplir años es tedioso, ese día me pasaron mensajes y correos de los mas ñoños del día, y del año también, y es que para qué putas le tienen que decir a uno feliz cumpleaños, porque simplemente no lo piensan y ya, con eso es suficiente para mi, en realidad no me importa si me lo dicen o no, pero bueno… tampoco delicado, además ya pasó… y que? Voy a llorar? No!!
Bueno el punto es que les comento esto solo para decir que allá cada quien con sus preferencias sexuales (no, eso no es (mi subconsciente)) (hasta ahora se que subconsciente lleva una “s” antes de la “c”) ah si, allá cada quien si le gusta decir o le gusta que le digan “Feliz Cumpleaños” a mi no y tampoco esperen que se los diga… en realidad a quien le importa a mi no… y a ud??
muy importante si voy a hablar del empacho y a dejarlo... subirlo y dejarno no?
ahora si aquí está...
23/3/10
La Tercera Venida
Venida” será con palos y piedras” (Albert…)(Al-bert-gazo”)
Y es que desde tiempos inmemoriales (como yo que tengo
poca memoria), el ser humano (sobre todo el ser humano
masculino)(o menos-culino, como prefieran), ha necesitado
mostrar su hombría, (no sé para qué, si sus hombros se notan
sin esfuerzo)y no pensamos en otra cosa que no sea las veces
que podamos mantener relaciones sexuales durante una
sesión (de sexo) en otras palabras, creemos que las veces
que podamos llegar a “venirnos” en una noche es
directamente proporcional al nivel de “masculinidad” que
poseemos (disculpen si no me expreso bien, pero es que nunca
he podido decir bien eso de proporcional (además no se qué
significa)) es decir, entre más veces nos “vengamos” (no
confundir con “venganza”) mas hombros tenemos…ah, no
perdón “más hombres somos”, yo una vez llegué a las
segunda… y no me hice “más hombres”, sigo siendo yo solo
Y otra cosa, para los que aún no han entendido: ¿porqué lo
llaman “venida”? eventualmente estoy hablando de una
eyaculación (o en su defecto “orgasmo”) porque si, se los
digo por experiencia, también hay orgasmos sin salida
(o sea eyaculación, chorro, regada, o como quieran llamarlo
…venida) ¿“venida” de donde? ¿en qué cabeza cabe que entre
mas “polvos” (porque si, por alguna extraña razón que no
comprendo, los llaman “polvos” a los coitos) echemos en
una noche, más fuertes somos, al contrario: entre más semen
perdemos, más débiles nos ponemos ¿o no?, ahora analicemos
los “polvos” ¿polvo de hornear? ¿o polvos fragantes (talcos?
entre el dialecto significativo del tico existe un maremágnum
de palabras fantásticas para definir el natural acto sexual y
sus derivados, y al parecer a muchos se les llena el “hocico”
(porque “boca” tienen las personas) con términos, no tanto
vulgares, si no incomprensibles (o sea, que no se pueden
“compresionar” ) ejemplo: “-mae, “tunai” me fui pa’ un
“pelón” y me “levanté” una “cabra” (¿?) me la llevé pal
“chante” y le eché tres “polvos”, vieras que “rajado”!
(si, de hecho, que si era una “cabra” debía tenerlo “rajado”)
(si hubiera sido un “cabro”…) me “vine” tres veces, no puedo
creerlo, mae me la “cogí” (¿? otra vez) riquísimo, mae…”-
¿y qué?... al menos yo no veo el motivo para alardear…
pues a lo que entendí: “un tipo sin pelo levantó un animal
de la familia de los caprinos se la llevó para un “chante” (que
no sé qué es eso) le echó tres clases de polvos (de hornear,
talco, y … cal ?) le vio el aparato reproductor, como era
hembra, lo lógico es que lo tenga rajado (que si hubiera sido
cabro…) se fue y volvió tres veces (algún tipo de rito o secreto
de cocina???) y se la “cogió” (aquí no especifica que fue lo que
cogió: un resfrío, un huevo con la puerta…una pulga…)”
la verdad o es que soy tarado, o entre mas escucho habladas
de “paja” entiendo menos nuestro lenguaje, y más cuando
se trata de materia “sexual” en el cual, “nos cogemos”, “nos
levantamos” (cuando lo normal es que nos acostemos)
“nos venimos” (no termina de darme risa), “nos polveamos”
(al mejor estilo del Guasón) y andamos con “cabras” “güilas”
“zorras” (y otras especies de animales) y para terminar los
dejo con la frase original, tergiversada por mí:
“No sé cómo será la “Tercera Guerra Mundial pero la Cuarta
será con palos y piedras” (Albert Einstein), que también dijo:
“Hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana,
aunque a veces dudo de la primera”
(Veala pronto en Columna en Decadencia)
9/3/10
La máscara de la muerte roja

La máscara de la muerte roja
Edgar Allan Poe
La "Muerte Roja" había devastado el país durante largo tiempo. Jamás una peste había sido tan fatal y tan espantosa. La sangre era encarnación y su sello: el rojo y el horror de la sangre. Comenzaba con agudos dolores, un vértigo repentino, y luego los poros sangraban y sobrevenía la muerte. Las manchas escarlata en el cuerpo y la cara de la víctima eran el bando de la peste, que la aislaba de toda ayuda y de toda simpatía, y la invasión, progreso y fin de la enfermedad se cumplían en media hora.
Pero el príncipe Próspero era feliz, intrépido y sagaz. Cuando sus dominios quedaron semidespoblados llamó a su lado a mil caballeros y damas de su corte, y se retiró con ellos al seguro encierro de una de sus abadías fortificadas. Era ésta de amplia y magnífica construcción y había sido creada por el excéntrico aunque majestuoso gusto del príncipe. Una sólida y altísima muralla la circundaba. Las puertas de la muralla eran de hierro. Una vez adentro, los cortesanos trajeron fraguas y pesados martillos y soldaron los cerrojos. Habían resuelto no dejar ninguna vía de ingreso o de salida a los súbitos impulsos de la desesperación o del frenesí. La abadía estaba ampliamente aprovisionada. Con precauciones semejantes, los cortesanos podían desafiar el contagio. Que el mundo exterior se las arreglara por su cuenta; entretanto era una locura afligirse. El príncipe había reunido todo lo necesario para los placeres. Había bufones, improvisadores, bailarines y músicos; había hermosura y vino. Todo eso y la seguridad estaban del lado de adentro. Afuera estaba la Muerte Roja.
Al cumplirse el quinto o sexto mes de su reclusión, y cuando la peste hacía los más terribles estragos, el príncipe Próspero ofreció a sus mil amigos un baile de máscaras de la más insólita magnificencia.
Aquella mascarada era un cuadro voluptuoso, pero permitan que antes les describa los salones donde se celebraba. Eran siete -una serie imperial de estancias-. En la mayoría de los palacios, la sucesión de salones forma una larga galería en línea recta, pues las dobles puertas se abren hasta adosarse a las paredes, permitiendo que la vista alcance la totalidad de la galería. Pero aquí se trataba de algo muy distinto, como cabía esperar del amor del príncipe por lo extraño. Las estancias se hallaban dispuestas con tal irregularidad que la visión no podía abarcar más de una a la vez. Cada veinte o treinta metros había un brusco recodo, y en cada uno nacía un nuevo efecto. A derecha e izquierda, en mitad de la pared, una alta y estrecha ventana gótica daba a un corredor cerrado que seguía el contorno de la serie de salones. Las ventanas tenían vitrales cuya coloración variaba con el tono dominante de la decoración del aposento. Si, por ejemplo, la cámara de la extremidad oriental tenía tapicerías azules, vívidamente azules eran sus ventanas. La segunda estancia ostentaba tapicerías y ornamentos purpúreos, y aquí los vitrales eran púrpura. La tercera era enteramente verde, y lo mismo los cristales. La cuarta había sido decorada e iluminada con tono naranja; la quinta, con blanco; la sexta, con violeta. El séptimo aposento aparecía completamente cubierto de colgaduras de terciopelo negro, que abarcaban el techo y la paredes, cayendo en pliegues sobre una alfombra del mismo material y tonalidad. Pero en esta cámara el color de las ventanas no correspondía a la decoración. Los cristales eran escarlata, tenían un color de sangre.
A pesar de la profusión de ornamentos de oro que aparecían aquí y allá o colgaban de los techos, en aquellas siete estancias no había lámparas ni candelabros. Las cámaras no estaban iluminadas con bujías o arañas. Pero en los corredores paralelos a la galería, y opuestos a cada ventana, se alzaban pesados trípodes que sostenían un ígneo brasero cuyos rayos se proyectaban a través de los cristales teñidos e iluminaban brillantemente cada estancia. Producían en esa forma multitud de resplandores tan vivos como fantásticos. Pero en la cámara del poniente, la cámara negra, el fuego que a través de los cristales de color de sangre se derramaba sobre las sombrías colgaduras, producía un efecto terriblemente siniestro, y daba una coloración tan extraña a los rostros de quienes penetraban en ella, que pocos eran lo bastante audaces para poner allí los pies. En este aposento, contra la pared del poniente, se apoyaba un gigantesco reloj de ébano. Su péndulo se balanceaba con un resonar sordo, pesado, monótono; y cuando el minutero había completado su circuito y la hora iba a sonar, de las entrañas de bronce del mecanismo nacía un tañido claro y resonante, lleno de música; mas su tono y su énfasis eran tales que, a cada hora, los músicos de la orquesta se veían obligados a interrumpir momentáneamente su ejecución para escuchar el sonido, y las parejas danzantes cesaban por fuerza sus evoluciones; durante un momento, en aquella alegre sociedad reinaba el desconcierto; y, mientras aún resonaban los tañidos del reloj, era posible observar que los más atolondrados palidecían y los de más edad y reflexión se pasaban la mano por la frente, como si se entregaran a una confusa meditación o a un ensueño. Pero apenas los ecos cesaban del todo, livianas risas nacían en la asamblea; los músicos se miraban entre sí, como sonriendo de su insensata nerviosidad, mientras se prometían en voz baja que el siguiente tañido del reloj no provocaría en ellos una emoción semejante. Mas, al cabo de sesenta y tres mil seiscientos segundos del Tiempo que huye, el reloj daba otra vez la hora, y otra vez nacían el desconcierto, el temblor y la meditación.
Pese a ello, la fiesta era alegre y magnífica. El príncipe tenía gustos singulares. Sus ojos se mostraban especialmente sensibles a los colores y sus efectos. Desdeñaba los caprichos de la mera moda. Sus planes eran audaces y ardientes, sus concepciones brillaban con bárbaro esplendor. Algunos podrían haber creído que estaba loco. Sus cortesanos sentían que no era así. Era necesario oírlo, verlo y tocarlo para tener la seguridad de que no lo estaba. El príncipe se había ocupado personalmente de gran parte de la decoración de las siete salas destinadas a la gran fiesta, su gusto había guiado la elección de los disfraces.
Grotescos eran éstos, a no dudarlo. Reinaba en ellos el brillo, el esplendor, lo picante y lo fantasmagórico. Veíanse figuras de arabesco, con siluetas y atuendos incongruentes, veíanse fantasías delirantes, como las que aman los locos. En verdad, en aquellas siete cámaras se movía, de un lado a otro, una multitud de sueños. Y aquellos sueños se contorsionaban en todas partes, cambiando de color al pasar por los aposentos, y haciendo que la extraña música de la orquesta pareciera el eco de sus pasos.
Mas otra vez tañe el reloj que se alza en el aposento de terciopelo. Por un momento todo queda inmóvil; todo es silencio, salvo la voz del reloj. Los sueños están helados, rígidos en sus posturas. Pero los ecos del tañido se pierden -apenas han durado un instante- y una risa ligera, a medias sofocada, flota tras ellos en su fuga. Otra vez crece la música, viven los sueños, contorsionándose al pasar por las ventanas, por las cuales irrumpen los rayos de los trípodes. Mas en la cámara que da al oeste ninguna máscara se aventura, pues la noche avanza y una luz más roja se filtra por los cristales de color de sangre; aterradora es la tiniebla de las colgaduras negras; y, para aquél cuyo pie se pose en la sombría alfombra, brota del reloj de ébano un ahogado resonar mucho más solemne que los que alcanzan a oír las máscaras entregadas a la lejana alegría de las otras estancias.
Congregábase densa multitud en estas últimas, donde afiebradamente latía el corazón de la vida. Continuaba la fiesta en su torbellino hasta el momento en que comenzaron a oírse los tañidos del reloj anunciando la medianoche. Calló entonces la música, como ya he dicho, y las evoluciones de los que bailaban se interrumpieron; y como antes, se produjo en todo una cesacion angustiosa. Mas esta vez el reloj debía tañer doce campanadas, y quizá por eso ocurrió que los pensamientos invadieron en mayor número las meditaciones de aquellos que reflexionaban entre la multitud entregada a la fiesta. Y quizá también por eso ocurrió que, antes de que los últimos ecos del carrillón se hubieran hundido en el silencio, muchos de los concurrentes tuvieron tiempo para advertir la presencia de una figura enmascarada que hasta entonces no había llamado la atención de nadie. Y, habiendo corrido en un susurro la noticia de aquella nueva presencia, alzóse al final un rumor que expresaba desaprobación, sorpresa y, finalmente, espanto, horror y repugnancia. En una asamblea de fantasmas como la que acabo de describir es de imaginar que una aparición ordinaria no hubiera provocado semejante conmoción. El desenfreno de aquella mascarada no tenía límites, pero la figura en cuestión lo ultrapasaba e iba incluso más allá de lo que el liberal criterio del príncipe toleraba. En el corazón de los más temerarios hay cuerdas que no pueden tocarse sin emoción. Aún el más relajado de los seres, para quien la vida y la muerte son igualmente un juego, sabe que hay cosas con las cuales no se puede jugar. Los concurrentes parecían sentir en lo más hondo que el traje y la apariencia del desconocido no revelaban ni ingenio ni decoro. Su figura, alta y flaca, estaba envuelta de la cabeza a los pies en una mortaja. La máscara que ocultaba el rostro se parecía de tal manera al semblante de un cadáver ya rígido, que el escrutinio más detallado se habría visto en dificultades para descubrir el engaño. Cierto, aquella frenética concurrencia podía tolerar, si no aprobar, semejante disfraz. Pero el enmascarado se había atrevido a asumir las apariencias de la Muerte Roja. Su mortaja estaba salpicada de sangre, y su amplia frente, así como el rostro, aparecían manchados por el horror escarlata.
Cuando los ojos del príncipe Próspero cayeron sobre la espectral imagen (que ahora, con un movimiento lento y solemne como para dar relieve a su papel, se paseaba entre los bailarines), convulsionóse en el primer momento con un estremecimiento de terror o de disgusto; pero inmediatamente su frente enrojeció de rabia.
-¿Quién se atreve -preguntó, con voz ronca, a los cortesanos que lo rodeaban-, quién se atreve a insultarnos con esta burla blasfematoria? ¡Apodérense de él y desenmascárenlo, para que sepamos a quién vamos a ahorcar al alba en las almenas!
Al pronunciar estas palabras, el príncipe Próspero se hallaba en el aposento del este, el aposento azul. Sus acentos resonaron alta y claramente en las siete estancias, pues el príncipe era hombre temerario y robusto, y la música acababa de cesar a una señal de su mano.
Con un grupo de pálidos cortesanos a su lado hallábase el príncipe en el aposento azul. Apenas hubo hablado, los presentes hicieron un movimiento en dirección al intruso, quien, en ese instante, se hallaba a su alcance y se acercaba al príncipe con paso sereno y cuidadoso. Mas la indecible aprensión que la insana apariencia de enmascarado había producido en los cortesanos impidió que nadie alzara la mano para detenerlo; y así, sin impedimentos, pasó éste a un metro del príncipe, y, mientras la vasta concurrencia retrocedía en un solo impulso hasta pegarse a las paredes, siguió andando ininterrumpidamente pero con el mismo y solemne paso que desde el principio lo había distinguido. Y de la cámara azul pasó la púrpura, de la púrpura a la verde, de la verde a la anaranjada, desde ésta a la blanca y de allí, a la violeta antes de que nadie se hubiera decidido a detenerlo. Mas entonces el príncipe Próspero, enloquecido por la ira y la vergüenza de su momentánea cobardía, se lanzó a la carrera a través de los seis aposentos, sin que nadie lo siguiera por el mortal terror que a todos paralizaba. Puñal en mano, acercóse impetuosamente hasta llegar a tres o cuatro pasos de la figura, que seguía alejándose, cuando ésta, al alcanzar el extremo del aposento de terciopelo, se volvió de golpe y enfrentó a su perseguidor. Oyóse un agudo grito, mientras el puñal caía resplandeciente sobre la negra alfombra, y el príncipe Próspero se desplomaba muerto. Poseídos por el terrible coraje de la desesperación, numerosas máscaras se lanzaron al aposento negro; pero, al apoderarse del desconocido, cuya alta figura permanecía erecta e inmóvil a la sombra del reloj de ébano, retrocedieron con inexpresable horror al descubrir que el sudario y la máscara cadavérica que con tanta rudeza habían aferrado no contenían ninguna figura tangible.
Y entonces reconocieron la presencia de la Muerte Roja. Había venido como un ladrón en la noche. Y uno por uno cayeron los convidados en las salas de orgía manchadas de sangre y cada uno murió en la desesperada actitud de su caida. Y la vida del reloj de ébano se apagó con la del último de aquellos alegres seres. Y las llamas de los trípodes expiraron. Y las tinieblas, y la corrupción, y la Muerte Roja lo dominaron todo
6/3/10
analisis de fin de semana
25/2/10
con los años
hace 24 años yo era solo un chiquillo medio cachetón sin conocimientos en nada...
hace 22 años la misma historia pero menos cachetón...
hace 19 años estaba pensando en ser sacerdote, gracias a mi educación meramente religiosa... católica específicamente (ahora me da un poco de vergüenza recordar eso)
hace 17 años ya estaba en la escuela y sabìa leer y escribir...
hace 14 años estaba ya pensando en el colegio, año en el que casi me quedo en la escuela porque ya sabía lo que era un nintendo (nientiendo dicen algunos y con toda razón... ahora lo se)
hace 10 años solo era un mocoso del colegio que nunca había besado una mujer... iba a había sido presidente del colegio una vez... en sétimo fue eso (como dato curioso fui el primer presidente del colegio de ese nivel (en todo sentido lo del nivel)) otro dato no tan curioso es que me quedé... hace 10 años ya era repitente por segunda vez y asistía a la iglesia fielmente creía en todo o mas bien me lo creía todo
hace 7 años era compañero de mi hermana en el colegio (y eso que yo era 3 años mayor que ella) ya cargaba con tres años repetidos y una cédula
hace 5 años ya había salido del colegio era el abuelo del colegio y habia besado a mas de 100 (vieron que toque!!!...)
hace 4 años estaba trabajando en turrialba, un poco lejos de todo y de todos, ese año me gustó y comencé a cambiar mi mentalidad, vivía con gente que no conocía y que no me conocía y ese año cerré mi personalidad para mi, nadie mas la conocía, solo era un muchachillo callado y que hacía su trabajo (lo que muchos no saben es que ya conocía el maravilloso mundo del porno... así conocí también los virus en las computadoras...) ya para ese año mi vida empezaba a cambiar, mi mente llena de heavy metal me dio lecciones de crudeza y acidez humana me enseñó que no era necesario socializar... me enseñó que no necesitaba de nadie, me enseñó que la vida podía ser mejor de lo que yo pensaba, conocí los programas descargo y de nuevo los virus de las computadoras... conocí el chat, aprendí a chatear... conocí a natalia...
hace 3años ya estaba casi casado, estuve juntado (natalia) pasaron algunos años, y pasaron muchos pleitos mas de los que se podrán imaginar (no sean llorones que no es para que lloren) conocí que la gente puede ser aún más ácida que un poco de gente chillona gritando "alabanzas" conocí la música que hasta el momento me mantiene cuerdo y cerdo en parte, conocí la vida tal y como era, conocí las deudas, conocí la ciencia de la economía familiar, como gastar en que gastar y en que no gastar no lo he aprendido aún... además ya casi hablaba inglés, ya estaba en la universidad donde conocí otra vida diferente, conocí más deudas, pero conocí mas vida también,
hace 2 años seguía en esa vida de "juntao" ya conocía aún más incluso cosas que no he querido conocer pero las conozco...
hace un año ya empezaba a hacer lo que hoy soy, ya me empecé a separar natalia, hace ya algun tiempo no recuerdo la ocasión o que motivo exactamente me llevò a esto... pero excelente
hace un mes y unos días conocí a Amy, jajaja, no me la esperaba, pero la conocì
cabe mencionar que tiempo atrás, talvez un mes o mas desde ese día también habìa conocido el divorcio (una crónica de una muerte anunciada)perolo bueno de la historia es que ya había superado incluso antes de jalar, como desde hace un año... (ver esa nota)
y que he aprendido en todos estos años, que cada año ha sido mejor, que cada año he sido menos humano (por lo menos desde hace unos cuatro o cinco), ese ha sido mi objetivo en los últimos años ser menos humano, ser mas yo y ser yo... por algún tiempo quise no ser egoísta pero es imposible no serlo para eso habría que dejar de ser humano, ahora lo se!! antes como leyeron (si lo hicieron, la verdad no me importa) ahora se que la vida es sumamente simple y que solo uno se la complica, yo no lo hago o por lo menos lo intento, generalmente lo consigo satisfactoriamente
ahora se que el humano es tan basura como es grande, habrán pocas personas que se rescatan y por prudencia no menciono a nadie, (es que prudencia es muy sapa) pero se rescatan, ahora solo quiero conocer a la gente y a la mayoría entre mas los conozco mas me decepciono, (la verdad no se ni porque escribo esta playada, será por que talvez una persona lo sepa, de hecho ya lo estoy pensando para postearlo)ya lo veré si lo posteo o no (who cares como dicen algunos) el punto principal es que ahora he aprendido que la vida es simplemente un montón de nada y mas nada, solo la vida de la gente es lo que le importa a la gente, ya a mi no me importa tanto la vida, por ratos solo me importa la muerte, por ratos solo me importa nada, me he dado cuenta de lo poco que me importa la vida, aún así hay gente que si vale la pena, le dediqué menos de un renglón pero ahí irán creciendo los post, por cierto es Amy , porque Amy? porque me saca del mundo, porque me gusta, porque simplemente he sido yo y ella ha sido ella, porque nos estamos conociendo, porque simplemente hay balance en todo, porque no es la típica "freak" cuando la conozcan (y espero que lo haga)pero ahí vamos caminando, conociendo y simplemente ahì estamos sin apurarnos y sin correr y bueno, la vida es mas que corta como para pasarla cerrado y amargado, el punto es que habrá gente que solamente me provoca asco, ya la hay, ya existen esas personas y el asco es sumamente grande...
pero también hay otra gente que hace reír, hay gente que simplemente uno está ahí esperando a ver que tontera decir que sabe que será bien contestada, es ese mae que al momento en que lo llamen ahí está, ese no es el punto sino que también no hay que fingirle si no que, no se que...
bueno ya casi se me están acabando las ideas (que de por si no tenía casi ninguna)
bueno otra cosa que he aprendido es que no hay dios, que no creo en dios, porque, porque no es realmente necesario, porque está en la cabeza de cada uno porque no hay ningun cielo o infierno, porque no hay diablo, porque no hay salvación, porque antes me preguntaba que habìa "al otro lado del silencio" porque ahora se que no hay tal nada mas que el silencio, porque en realidad no importa, cada quien se va para donde le de la gana porque cada quien hace lo que le de la gana, eso es lo mas importante que he aprendido, que nadie está amarrado a nadie que nadie tiene que hacerme cambiar de opinión, que no me importa si alguien cambia de opiniòn por lo que le digo, por cierto nadie debería cambiar de opinión...
lo que se es que el mundo apesta pero por lo menos mi estado de ánimo está de la mejor manera como para que me afecte algún día
así que bretee mae y sigamos comiendo al mundo...
23/2/10
Análisis de media semana
Sin embargo, esto no es todo, ya volveré…
2/2/10
Tambien soy Humano
La gente estorba, la vida molesta, el güevo molesta, los compañeros de trabajo molesta, los problemas apremian, la vida ahoga, la gente me repugna, la actitud de unos y las ganas de otros me producen ganas de vomitar, las caras y los gestos de la gente y los olores de las calles y los indigentes pidiendo su “desayuno” me producen náusea y mareos, la indiferencia del chofer que solo pide que la gente se haga hacia atrás y la gente que cree que el mundo es solo un gran basurero y que pueden venir y tirar sus porquerías a la acera, claro, si este mundo es un basurero gigante, mas que eso es un mierdero gigante ya que en cada paso que se da, en cada esquina que se dobla se corre el riesgo de pararse en la “gracia” de algún amigo de las calles que simplemente lo usó de sanitario un tiempo atrás. En estos días en los que el olor de la ciudad es peor que un servicio de hueco de los de antes, prefiero ese olor que estar en San José, pero lamentablemente me tengo que limitar a escribirlo y seguir soportando todo esto ya que básicamente estoy atado a esta dizque-ciudad por el trabajo y por el estudio, sin embargo siempre que conozco a alguien inmediatamente le recalco que vivo acá más no pertenezco ni lo haré, no quiero nunca ser parte real de este mundo que duerme con las ventanas repletas de verjas y candados, con el carro lleno de alarmas y con un arma bajo la almohada por que abundan amigos de lo ajeno, aquí en esta cuidad nadie es de fiar, en esta ciudad todos somos ladrones, asesinos, matones o adictos en potencia, todos son sospechosos de algo, todos igualmente son rectos, cultos y sobretodo los mejores... ahora que lo pienso no se que desprecio más si la ciudad en si o bien la gente, puede ser la combinación de ambos, aunque si los separamos son igual de repugnantes...
En estos días en los que la vida apesta a Ciudad y apesta a humano, me doy cuenta de lo humano que soy y por lo tanto lo apestoso y en este momento quisiera que “algo” me pasara o simplemente pasara algo con la humanidad, un nuevo paso evolutivo pero en algún otro ser, un ser que al igual que nosotros, coma de todo, pero que a su vez coma humano, así seríamos depredados y exterminados más fácilmente
Con cada día que pasa y esto sigue igual, me hace reflexionar sobre el futuro, no logro plasmar una imagen concreta de lo que puede ser el futuro, de quién será el futuro? ¿Quién dominará? ¿Quién mandará? Que papel tendrán los humanos ahí presentes? Habrá humanos?
No lo quiero saber, solo se que en los años que me quedan esta decadencia continuará, solo se que por más que se intente revertir no se logrará, solo me gustaría ver una cosa del futuro... ver a los millonarios comiendo dinero!!!! A los pobres comiendo basura y a mi comiendo humanos...
30/1/10
tertuliando
en este café internet (que como todos saben ya no dan café, de hecho yo nunca he tomado café en un café internet) se me ha apagado la computadora dos veces y lo mejor es que esos minutos perdidos me los van a cobrar y todo por que el plan original para hoy era simplemente no estar en la casa, no funcionó, tuve que irme para la casa solo para descubrir que había un rosario... un rosario!!!! ni siquiera la vi a rosario ni creo que estuviera buena, mas bien creo que es una gorda porque le tenían un montón de comida en la mesa y quien sabe que iban a hacer porque venía alguna gente no tan importante pero venían a la casa solo por la tal rosario o el tal rosario, el punto es que después de todo no estuve en la casa pero aqui estoy perdiendo el tiempo y plata que ni tengo para solamente decirles que QUE PEREZA ME MANEJO!!!!
conozco otra gente que se dedica mas de lleno a esto de los blogs y les parece ir bien, o por lo menos lo disfrutan pero que me digan como porque solamente estoy escribiendo sin sentido y puras vanalidades...
vamos a ver que se me ocurre, ya que es una tertulia puedo hacer o decir lo que sea (creo) pero no se me ocurre nada ...
después de un rato de pensar ya se que decir
no se me ocurrió nada, solo me he rascado la jupa y la barbilla (ni siquiera llega a barba)y sigo sin pensar en nada interesante
mejor para la próxima que me conecte al interné o que me internen (creo que esa no) se me ocurrirá algo
de momento los invito a una copa
va por la casa
atte:
Gerencia Bar de Moe.

por cierto ya se me ocurrió algo, no para escribir si no para hacer
me voy al bar a tomar una birra
18/12/09
16/12/09
15/12/09
Lecciones de Internet
( que por cierto, ya nadie lleva las notas como antes)
se hace cada vez mas necesario aprender cosas
nuevas , o sea , necesitamos navegar en internet
y de repente, no sabemos como hacerlo, a veces
optamos por tomar algún curso intensivo, pues el
trabajo que nos ofrecen requiere que conozcamos
por lo menos un poquito de lo que es la web, en
dado caso y como no nos alcanza el presupuesto
para dichos cursos , que suelen ser bastante caros
( aunque a veces los regalan, las instituciones de
“beneficiencia”) Por lo tanto , su servidor se dio
contra la tarea…-digo- se dio a la tarea de poner
a su disposición estos sencillos pero prácticos
pasos para empezar a usar este vasto universo
como lo es internet.
-1 Encienda su PC ( si no sabe lo que es una PC
le aconsejo que tome otros cursos antes que este,
si por otro lado si sabe lo que es una PC , pero no
cuenta con una , pídala prestada o juéguesela como
pueda, de todos modos, este curso no le funcionará
si no tiene PC, porque no podrá leerlo, ya que no
existe en análogo) ( pero no nos salgamos del tema)
-2 Dele click a su navegador preferido ( En este paso
existen dos inconvenientes , el primero es que si
nunca a navegado, no sabrá lo que es un navegador
(pregúntele al compañero mas cercano) el segundo
radica en que usted debe tener una conexión a
internet, de otro modo no le servirá ), consulte
con su proveedor de conexiones.
-3 Una vez comprobado su situación , ahora si, abrimos
el I E o el Motzilla ( Morcilla ?? guácala!!! ) ,estamos
entrando al mundo del internet.
-4 Estamos asustados, no sabemos que hacer , pero
calma , en la pantalla se nos despliegan varias cosas
puede ser comerciales , o páginas del gobierno o en
muchos casos , aparecen mujeres con escasa ropa
( o ninguna ropa ),( en este último caso, castigue a
sus hijos, porque estuvieron viendo porno y no pudieron
quitarla de la página de inicio), ( si no tiene hijos, culpe
al compañero que le prestó la PC)
-5 Una vez decidido que queremos ver ( que esto cuesta
bastante , la primera vez que se navega), nos vamos a la
barra de direcciones, que aparece en la parte superior
del navegador de su preferencia, y ahí escribimos lo
que se nos haya antojado, por ejemplo… mmm…
eeee…un ejemplo ? : www.burros.com , pero hay que
tener cuidado , porque también existen otras variantes
del “.com”, está el “.net”, .”org” y varios mas, pero
esto es lo de menos.
6-Si no encontramos lo que buscamos en la
susodicha barra de direcciones, es porque , o
no escribimos bien la dirección de la página o
que se nos desconectó el internet, en el primer
caso es mas sencillo ir a un buscador web, estos
bichos nos ayudan mucho cuando aún no sabemos
que es exactamente lo que queremos ver (esto
se da en la mayoría de los casos), entonces
abrimos el gooooogle, o el yahoooo! y en su propia
barra ponemos una o mas palabas de lo que se
nos viene a la mente.
7-Una vez encontrado eso tan ansiado que queríamos
ver, se nos acaba el tiempo en el café internet o nos llama
el vecino, o se nos gasta la tarjeta de pre pago y debemos
abandonar la búsqueda , debemos memorizar como fue
que obtuvimos los resultados.
8-Al día siguiente volvemos ya con mas experiencia
y digitamos lo aprendido lo mas rápido que podemos
pero al llegar al punto exacto donde nos quedamos
ayer …” vualá” !, nos despliega un anuncio que nos
indica en un idioma que no entendemos, que la pagina
que buscamos ya no está en servicio.
9-No hay que perder la paciencia, ya que podemos
usar el mismo método para todo, entonces ,ya que
conocemos los buscadores y todo eso, volvemos a
digitar las palabras claves y nos encontrará mas
opciones.
De todos modos con los avances actuales , y la rapidez
con que ahora viajan las “ondas de internet”, no es muy
difícil navegar, podemos encontrar ,desde música , hasta
pasatiempos, como recomendación de última instancia
tener cuidado si buscas las páginas que te encontraste
al principio,( las que tus hijos dejaron abiertas) pues estas
suelen traer unas cosas que los técnicos llaman “virus”, y
nos “jartamos” la PC, y con lo que nos costó conseguirla y
conseguir la conexión.
Esperando que sea de su utilidad ( o en su defecto que
hayan perdido valioso tiempo)., Me despido porque ya
tengo que trabajar.
11/12/09
Mensaje del dia
esta marejada de cabezas, de mentes, de vidas
que solo desean conseguir un espacio dentro
del corazón de otra persona. Ellos no se dan
cuenta de que no debe ser así, ya que la vida
está llena de condiciones para todo, si alguien
da algo es solo para recibir otra cosa a cambio,
no hay forma de dar algo sin esperar. ¿Y como
esperar otra cosa si así fuimos educados? Si
es el ejemplo que recibimos de nuestros padres,
para poder recibir un presente debíamos darles
a ellos un excelente resultado en la escuela o
colegio. Nos enseñaron que debemos negociar,
debemos hacerlos sentir que el presente que nos
dan es porque ya nosotros les dimos algo a cambio,
así que en la actualidad y desde cualquier punto
de vista notamos que nadie da nada sin recibir algo
simultáneamente. La nueva pregunta es ¿por qué damos?
¿Cuál es el compromiso con dar? ¿Y si no damos?.
La gente se vuelve exageradamente compulsiva y
llenan las calles de ¿qué le vendo? ¿Qué le compro?
“Ese tome y deme” esa repartidera de regalos con el
fin de “hacer feliz a alguien” si, hacer feliz al
fabricante de juguetes o de la ropa “ de moda”
hacer feliz al vendedor que en estos días vendedor
es sinónimo de ladrón. El cuadro del Ministerio de
Salud es solo el título de la tienda “con licencia
para robar”. Es verdaderamente molesto caminar por
cualquiera de las calles de San José. No hay quien
escape de eso, no hay quien no haya sido empujado,
golpeado, o que lo hijueputeen porque le impide el
paso ¿Y cual es la prisa? Si regalos sobran en esta
época, nadie se va a morir porque no le dan uno. Al
vivir esto diariamente, se ve que todo el año es igual,
las empresas, los vendedores se preparan para el gran
cierre de año, donde sacarán algo más que unos
aguinaldos, y los compradores tempranos se preparan
para que no les dé “la hora del burro” y se queden
sin el regalo que quieren darle al ser tan especial.
Que a final de cuentas no es para nada especial,
porque no le pudo dar algo sin esperar lo otro a
cambio. Al final no es tan especial porque simplemente
no podemos esperar a que nos dé nuestro presente.
Mi presente es diferente, este es mi presente, y
no lo quiero vivir, quiero que termine, quiero que
cambie, pero no hablamos de ese tipo de presentes,
no de los que se viven sino de los que se dan. Mi
presente para las personas (que lo quieran recibir)
es este: Este país es una basura cada vez que paso
por San José me doy cuenta de que definitivamente no
pertenezco aquí. Ahora vi a un maesillo con cara de
asco o de amargado, al principio me dije a migo mismo
-migo mismo que varas de aquel hijueputa, porque
llevará esa cara de amargado- pero al rato me di
cuenta de que estaba en "la coca" mae esa calle da
asco, cuando los políticos hablan de san José y ponen
imágenes de san José ponen las calles menos feas,
pero esa ni la tocan y que no es la peor, todo lo
que se aleje de la avenida central al menos 300
metros y no pasen diputados por ahí, se olvidarán
de esa calle y que se pudra junto con todo aquel que
quiera pasar por ahí o usarla de baño y usarla de
dormitorio o vomitorio, de lo que se le antoje. Aún
así decimos que somos la Suiza centroamericana, más
bien somos la “sucia” centroamericana. No podemos
creer que somos mejores que otros países hasta que...
nunca podremos llamarnos mejores.
Todo esto nos hace humanos, nadie quiere abrir los
ojos y darse cuenta de que apestamos, San José apesta,
Costa Rica apesta, no son los inmigrantes, por lo menos
no solos, somos todos los costarricenses los que apestamos,
todos los que vivimos en este país.
Últimamente he tratado de ver el mundo desde lejos, de
no ser parte de esto, de ser solamente yo, separarme de
todo lo que me rodea, verme desde afuera, pero cada
momento, cada minuto en el centro de la capital lo
consume a uno, lo hace humano de nuevo. Siempre
despreciamos a los perros callejeros porque comen
lo que sea y lo comen del suelo, a los cerdos también,
pero estamos muy por debajo de los dos animales
“despreciables”. Yo me pregunto si será que nadie
lo ve o que a nadie le importe, al principio pensaba
que nadie lo veía, pero si lo ven, si San José se ve,
se huele, se siente, es asqueroso, es lamentable.
Al ver esto me doy cuenta de que todos somos así.
Lo que me place es que el mundo entero es así, de
lo contrario no se crearían instituciones multinacionales
que traten de mitigar los efectos del calentamiento global
y todas las bellas enfermedades que amenazan con acabar
con la raza humana, para que controlar estas situaciones,
mejor ir con ellas y así destruirnos de una buena vez y así
dejar de ser “basura pensante”.
O cambiamos de verdad o simplemente nos dejamos destruir.
8/12/09
Oiga Pito
Oiga cuidado, están entre nosotros,
quieren nuestras almas y nuestras mentes
oooooiga pito
Vendes granizado, ceviche y arreglados
pero no vendes empanadas.
Oiga pito, oiga pito.
No sea mediocre.
Le haces bien al breik y tenes un buen guolkman
pero vivis del aire.
Oiga pito, oiga pito.
No sea mediocre
La mediocridad es status social
no te importa nada,
vives para olvidar,
piensas muchas cosas
y nada realizás.
Oiga pito, oiga pito.
No sea mediocre.
Sabes de matemática y estudias mucho inglés
pero no estás en nada
Oiga pito, oiga pito. No sea mediocre.
Te gusta ir al teatro y tenes un rollsroice
pero te canta la gallina, zaaaa
Oiga pito, oiga pito.
No sea mediocre.
La mediocridad es status social
no te importa nada,
vives para olvidar,
piensas muchas cosas
y nada realizás.
Oiga pito, oiga pito.
No sea mediocre.
Te siguen muchas nenas y las tienes bien habladas
pero no llegas a nada
Oiga pito, oiga pito.
No sea mediocre,
no sea mediocre
no sea mediocre,
no sea mediocre.
3/12/09
El Cuervo (Esta vez la de E.A.P)
El Cuervo
E.A.POE
Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
"Es -dije musitando- un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más."
¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.
Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
"Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más."
Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
"Señor -dije- o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía."
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.
Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: "¿Leonora?"
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: "¡Leonora!"
Apenas esto fue, y nada más.
Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
"Ciertamente -me dije-, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio."
¡Es el viento, y nada más!
De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.
Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
"Aun con tu cresta cercenada y mocha -le dije-,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!"
Y el Cuervo dijo: "Nunca más."
Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: "Nunca más."
Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
"Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas."
Y entonces dijo el pájaro: "Nunca más."
Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
"sin duda -pensé-, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de 'Nunca, nunca más'."
Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: "Nunca más."
En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!
Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
"¡Miserable -dije-, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!"
Y el Cuervo dijo: "Nunca más."
"¡Profeta!" -exclamé-, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!"
Y el cuervo dijo: "Nunca más."
"¡Profeta! -exclamé-, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!"
Y el cuervo dijo: "Nunca más."
"¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! -le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: "Nunca más."
Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!
Y ahora, en inglés para el que no entendió:
The Raven
By E.A.Poe
Once upon a midnight dreary, while I pondered weak and weary,
Over many a quaint and curious volume of forgotten lore,
While I nodded, nearly napping, suddenly there came a tapping,
As of some one gently rapping, rapping at my chamber door.
`'Tis some visitor,' I muttered, `tapping at my chamber door -
Only this, and nothing more.'
Ah, distinctly I remember it was in the bleak December,
And each separate dying ember wrought its ghost upon the floor.
Eagerly I wished the morrow; - vainly I had sought to borrow
From my books surcease of sorrow - sorrow for the lost Lenore -
For the rare and radiant maiden whom the angels named Lenore -
Nameless here for evermore.
And the silken sad uncertain rustling of each purple curtain
Thrilled me - filled me with fantastic terrors never felt before;
So that now, to still the beating of my heart, I stood repeating
`'Tis some visitor entreating entrance at my chamber door -
Some late visitor entreating entrance at my chamber door; -
This it is, and nothing more,'
Presently my soul grew stronger; hesitating then no longer,
`Sir,' said I, `or Madam, truly your forgiveness I implore;
But the fact is I was napping, and so gently you came rapping,
And so faintly you came tapping, tapping at my chamber door,
That I scarce was sure I heard you' - here I opened wide the door; -
Darkness there, and nothing more.
Deep into that darkness peering, long I stood there wondering, fearing,
Doubting, dreaming dreams no mortal ever dared to dream before
But the silence was unbroken, and the darkness gave no token,
And the only word there spoken was the whispered word, `Lenore!'
This I whispered, and an echo murmured back the word, `Lenore!'
Merely this and nothing more.
Back into the chamber turning, all my soul within me burning,
Soon again I heard a tapping somewhat louder than before.
`Surely,' said I, `surely that is something at my window lattice;
Let me see then, what thereat is, and this mystery explore -
Let my heart be still a moment and this mystery explore; -
'Tis the wind and nothing more!'
Open here I flung the shutter, when, with many a flirt and flutter,
In there stepped a stately raven of the saintly days of yore.
Not the least obeisance made he; not a minute stopped or stayed he;
But, with mien of lord or lady, perched above my chamber door -
Perched upon a bust of Pallas just above my chamber door -
Perched, and sat, and nothing more.
Then this ebony bird beguiling my sad fancy into smiling,
By the grave and stern decorum of the countenance it wore,
`Though thy crest be shorn and shaven, thou,' I said, `art sure no craven.
Ghastly grim and ancient raven wandering from the nightly shore -
Tell me what thy lordly name is on the Night's Plutonian shore!'
Quoth the raven, `Nevermore.'
Much I marvelled this ungainly fowl to hear discourse so plainly,
Though its answer little meaning - little relevancy bore;
For we cannot help agreeing that no living human being
Ever yet was blessed with seeing bird above his chamber door -
Bird or beast above the sculptured bust above his chamber door,
With such name as `Nevermore.'
But the raven, sitting lonely on the placid bust, spoke only,
That one word, as if his soul in that one word he did outpour.
Nothing further then he uttered - not a feather then he fluttered -
Till I scarcely more than muttered `Other friends have flown before -
On the morrow he will leave me, as my hopes have flown before.'
Then the bird said, `Nevermore.'
Startled at the stillness broken by reply so aptly spoken,
`Doubtless,' said I, `what it utters is its only stock and store,
Caught from some unhappy master whom unmerciful disaster
Followed fast and followed faster till his songs one burden bore -
Till the dirges of his hope that melancholy burden bore
Of "Never-nevermore."'
But the raven still beguiling all my sad soul into smiling,
Straight I wheeled a cushioned seat in front of bird and bust and door;
Then, upon the velvet sinking, I betook myself to linking
Fancy unto fancy, thinking what this ominous bird of yore -
What this grim, ungainly, ghastly, gaunt, and ominous bird of yore
Meant in croaking `Nevermore.'
This I sat engaged in guessing, but no syllable expressing
To the fowl whose fiery eyes now burned into my bosom's core;
This and more I sat divining, with my head at ease reclining
On the cushion's velvet lining that the lamp-light gloated o'er,
But whose velvet violet lining with the lamp-light gloating o'er,
She shall press, ah, nevermore!
Then, methought, the air grew denser, perfumed from an unseen censer
Swung by Seraphim whose foot-falls tinkled on the tufted floor.
`Wretch,' I cried, `thy God hath lent thee - by these angels he has sent thee
Respite - respite and nepenthe from thy memories of Lenore!
Quaff, oh quaff this kind nepenthe, and forget this lost Lenore!'
Quoth the raven, `Nevermore.'
`Prophet!' said I, `thing of evil! - prophet still, if bird or devil! -
Whether tempter sent, or whether tempest tossed thee here ashore,
Desolate yet all undaunted, on this desert land enchanted -
On this home by horror haunted - tell me truly, I implore -
Is there - is there balm in Gilead? - tell me - tell me, I implore!'
Quoth the raven, `Nevermore.'
`Prophet!' said I, `thing of evil! - prophet still, if bird or devil!
By that Heaven that bends above us - by that God we both adore -
Tell this soul with sorrow laden if, within the distant Aidenn,
It shall clasp a sainted maiden whom the angels named Lenore -
Clasp a rare and radiant maiden, whom the angels named Lenore?'
Quoth the raven, `Nevermore.'
`Be that word our sign of parting, bird or fiend!' I shrieked upstarting -
`Get thee back into the tempest and the Night's Plutonian shore!
Leave no black plume as a token of that lie thy soul hath spoken!
Leave my loneliness unbroken! - quit the bust above my door!
Take thy beak from out my heart, and take thy form from off my door!'
Quoth the raven, `Nevermore.'
And the raven, never flitting, still is sitting, still is sitting
On the pallid bust of Pallas just above my chamber door;
And his eyes have all the seeming of a demon's that is dreaming,
And the lamp-light o'er him streaming throws his shadow on the floor;
And my soul from out that shadow that lies floating on the floor
Shall be lifted - nevermore!
19/11/09
17/11/09
De Jag Para el Mundo:
de qué sirve el horizonte, si nunca está aquí
versos como piedras, ojos sin procedencia
estados en decadencia, sin piedad te golpean
y no sientes el dolor, la penitencia es un pretexto
el hazmerreir, ahora es para llorar, y esta página
que no se llena, por más que brote cosecha
por más que el lejano mar desaparezca dejando
su bruma marchita y maloliente, no romperán
esa barrera de la distancia y el tiempo, el tiempo
las canciones escritas siguen ahí, inamovibles
imperecederas, pues las mentes ya no capturan
como antes, ya no se afligen ni se refugian
es el universo de la inconsciencia, es el agujero
que te llena, es el espacio que se ocupa a sí
son las formalidades que no cumples, porque
no te nace, porque no son necesarias para existir
y esta paz relativa retrocede ante los movimientos
imperceptibles pero reales y las supersticiones
arraigadas, vestigios de una era.
10/11/09
Adictémonos
whisky (que siempre se me olvida como se
escribe), a lo chicles, a los estupefacientes
a los cuentos y por eso, hay que adictarse al
bar de Moe, como es costumbre, paso por
ahí y siempre veo los mismos borrachos, y
a nuestro anfitrión limpiando jarras o en dado
caso, apuntando con su escopeta a algún
incauto que no quiere pagarle la cuenta, yo
entré, me puse cómodo y me dispuse a pasar
otra tarde ahí, y fue, cuando escuché una voz
narrando este extraño relato:
Cerró los ojos y los volvió a abrir, se frotó el
rostro con ambas manos, que le parecía que
pesaban una tonelada, se inclinó un poco para
distinguir las dos figuras que parecían moverse
delante de él, eran algo conocido pero que en
ese momento no entendía de que se trataba.
Lo que trataba era recordar que hacía ahí,
y más importante aún: ¿quien era?, era evidente
que padecía algún tipo de amnesia, miró
hacia un lado y vio con horror que los edificios
no estaban quietos si no que se movían hacia
atrás a gran velocidad, igual que algunas
manchas verdes o grisáceas y porciones de algo
azul, que decidió que era el cielo.
Tardó en darse cuenta de que viajaba en un
auto y que las dos figuras familiares de adelante
eran dos personas, el que conducía y un
acompañante, intentó hablar, pero no sabía
como hacerlo, mientras tanto, llegó a sus
oídos el murmullo de las voces de las personas,
el auto amarillo con placas de taxi empezaba a
bajar una pendiente.
Quiso saltar, pues no auguró nada bueno
en aquellas circunstancias, pero sus miembros
aún no le respondían, como tampoco le respondía
su cerebro a cada pregunta que se formulaba.
Se quedó ahí, quieto, intentando comprender
de qué hablaban sus acompañantes, estos,
charlaban alegremente sobre asuntos cotidianos
y al parecer no se percataban del estado del
pasajero del asiento de atrás.
El auto terminó de bajar la pendiente y se
aparcó cerca de una esquina de un barrio
desconocido, de hecho, todo le era desconocido,
pudo notar como todo se detuvo y su estómago
empezó a protestar, de no ser porque estaba vacío,
hubiera vomitado sin piedad.
La portezuela delantera derecha se abrió y se volvió
a cerrar, vio que el conductor continuaba en su lugar,
se abrió la portezuela del lado suyo y observó una
figura alta que impedía que los rayos del sol de la
tarde llegaran hasta el, sintió un espasmo, que
identificó como frío.
Unas enormes manos lo tomaron de los hombros,
en el caso de que hubiese recordado el nombre de
las partes de su cuerpo, se vio despedido hacia
afuera, de la misma suerte que un recién nacido
es ayudado por la partera a salir del vientre de su
madre, y el cinturón de seguridad, vino a ser el cordón
umbilical.
Se enredó, intentó gritar, sin embargo, en vez de
grito, le salió un chorro de baba de la boca, que
en aquel momento se daba cuenta de que poseía
una.
El suelo existió de pronto y vino a él con toda
fuerza, aunque su apoyo intentara sostenerlo.
Una serie de sonidos salían de la boca del
desconocido sin que pudiera llegar a interpretarlos,
en varias ocasiones la figura humana intentó ayudarle
a incorporarse, siendo en vano tales intentos, su
cuerpo estaba desmadejado, no sentía dolor, pues
no recordaba cómo se sentía, no recordaba ningún
sentimiento, así que no podía experimentar terror
aunque así lo hubiera querido.
Solo se echó resignado en el polvoso asfalto, a esperar
lo que viniera, pues ni siquiera pensaba en la
muerte, todo se confundía mas, entonces, el conductor
se bajó del taxi, era una silueta oscura, recortada
contra la claridad del ocaso que se ceñía.
Se acercó, dijo algo inentendible a su compañero,
este metió una mano en su chaqueta, ante los ojos
del caído al que no le importaba gran cosa lo que
sucediera y extrajo un objeto negro, primero apuntó
al ser que se debatía entre penumbras mentales
en alguna sutil lucha por saber que ocurría.
Luego dirigió el cañón de su automática hacia
el conductor del taxi y apretó el gatillo.
Sus oídos zumbaron con la detonación, y vio el
cadáver desplomarse junto a él, pero no podía relacionar
los hechos, el hilo de los hechos eran para él algo
imposible de tejer.
Una patada en lo que al parecer era su estómago,
lo hizo recordar que la vida era y era algo inexplicable,
no trataría ya de encontrarle sentido, no lo tenía, no lo
precisaba.
La nada se apresuraba a envolverlo, sin embargo, un
último vestigio de deseo lo hizo mantener los ojos
abiertos, la envoltura de la nada retrocedió, dando paso
a la conciencia, al ser, al saber que era un ser más,
uno entre muchos, uno entre millones.
Todo daba vueltas ahora, y el suelo le raspaba las
extremidades, estaba siendo arrastrado, parecía que
todo su cuerpo se había vuelto de plomo, pues el que
lo arrastraba no tenía suficientes fuerzas para cargarlo.
Un callejón oscuro, otro gris y unas calles desiertas
recorrieron, cargador y cargado, hasta llegar a unas
estructuras arbóreas, y este término le devolvía poco
a poco su razón, su presencia en este sitio.
El mecanismo de su cerebro empezaba a rodar, sin
embargo, seguía sin recordar muchas cosas, su
nombre, quien era, le intrigaba sobremanera, si tan
solo tuviera un espejo, si tan solo supiera que era un
espejo.
Sus ojos, ahora muy abiertos buscaban donde poder
mirarse a sí mismo en alguna ventana que estuviera
a su nivel, pero no logró ubicar ninguna, hasta
que en un pequeño parque se detuvieron, el que lo
aprisionaba lo dejó y diciéndole algo que él no entendía,
le permitió mirarse la mano, era como todas, menos
como la de su acompañante, la diferencia era notable,
lo miró extrañado y la figura humana, incorporándose,
mucho más alto que él le señaló a un punto del parque.
Un objeto destellaba con las primeras estrellas, y
hasta ahí lo arrastró, abrió con cuidado una escotilla y
lo tiró dentro, rodó hasta caer en un foso circular,
donde reposaban muchos otros seres, que se acercaron
arrastrándose a recibirlo, él no identificándose con
ninguno, supo que eran similares.
Sin recuerdos, sin conocimientos, sin esperanzas,
sin saber…
El ataque se gestaba, el tipo alto de la chaqueta empezó
a desandar el recorrido, a buscar otro taxista que aceptara
el trabajo.
Y así fue como comenzó La Revolución de los Clones.
Fin
9/11/09
y se hizo el tiempo
hasta que por cierto paso en la evolución de los seres, se dedicaron en pensar, que era aquello que hacía que en ciertos momentos el ambiente se sintiera mas fresco, que las plantas se abrieran o cerraran sin razón aparente, despues de muchos años de estudio, se llego a la conclusion de que era TIEMPO, se establecieron patrones de este, períodos cortos para marcar los diferentes turnos de los seres de ese entonces
Al principio todos estaban en contra de esta nueva medida (que eran sumamente pocas las que se manejaban de todas formas)poco a poco fueron convenciendo uno a uno a todos los seres, hasta que los habian convencido (engañado) acerca de la utilidad de la nueva medida, asumiendo mejores periodos laborales, mejores periodos de descanso, las festividades serían mejor definidas... en fin, se propusieron inventar cientos de razones para mejorar la calidad de vida de los seres, que desde entonces se hicieron llamar humanos.
Con el transcurso del tiempo (llamado así por los "sabios") los humanos comenzaron a notar que envejecían, comenzaron a notar que todo ser vivo tenia un ciclo de vida, que la gente moría, ya la muerte era vist como muerte, la vejez como vejez y así una serie de eventos que cambiaron la vida de los seres.
Al darse cuenta de que habían sido engañados, se revelaron contra los implantadores de la nueva y para nada buena medida.
Estos otros para tratar de calmar los ánimos de los seres, inventaron que ante cada celebración se podrían dar regalías a la gente para la fecha del nacimiento, y así al pasar de los años, los seres aún no entendían muy bien eso de los años, pero al AVer ciertos regalos pues se calmaron un poco.
Sin embargo no todos lo hicieron y aún después de muchos millones de años de esto, aún quedan unos pocos que saben que esto es solo un engaño, un maquillaje a algo que no se debería ni siquiera pensar menos celebrar
A todos ellos, feliz anticumpleaños!!
6/11/09
5/11/09
Introducción
Nunca había tenido dos buques al mando a la vez
ni siquiera había tenido dos buques (bueno si)
sin embargo, como no me puedo dividir, nuestro
amigo, el grumete Greivin (que digo grumete,
contramaestre) el contramaestre Greivin guiará
este velero que hoy iza sus velas, donde a diferencia
de la famosa “columna en decadencia” abordará
temas más conocidos y variados (no solo verborragias)
estaremos buscando en el borrascoso océano de la
web, información y entretenimiento para nuestros
acérrimos lectores, y de paso estaremos junto
a nuestro guía espiritual Homero Simpson echándonos
unas birras en este bar, tan querido por todos
bienvenido, Moe (a no, tu siempre estás aquí)
contestando el teléfono y preguntando por
Aquiles-bailo-yo…
bienvenidos todos.
27/10/09
columna en decadencia
un poco de lectura no nos cae nada mal


